Empiezo suave
- mapeocorporal
- 5 nov 2018
- 2 Min. de lectura
Empiezo suave, me imagino salvaje, bailando sexy, para mi, y me cobijo en mi habitación arropada de placer.
Me lo gozo como una diosa, me abro como un paracaídas al abismo, y me dejo llevar por mis instintos de mujer , abro las alas,
Mis piernas comienzan a temblar, me olvido del ruido, solo se oye el golpe de mis dedos entrando en mi universo.
No puedo parar esta canción, agonizo el caos y ordeno todas mis culpas, es posible que manche las sábanas con mis manos desatadas,
Me sumerjo con mis uñas en las costillas,
no quiero parar de arañarme,
no puedo acabar sin gemir,
Mi intimidad me conoce como las palmas de mis dedos.
Que atrevidas mis caricias,
que tocan toda mi piel,
como si mis manos me amaran de verdad,
como si después de acariciarme,
no me fuera a odiar.
Me estoy volviendo loca , me rozó en un conjunto de anhelos y sin anhelar nada me toco con la llama de los dedos cada pecho ,
No puedo más, respiro cada suspiro con más euforia , la pureza se esfuma entre las cortinas.
Tengo unas ganas de llegar a la explosión del orden, que el caos se va a convertir en arte por arte de magia.
Estoy volviéndome loca en mi territorio, nadie me ve, solo yo, y mi placer.
Mis culpas se han escondido, soy una guerra,
haciéndome la paz entre mis escombros, haciéndome el amor entre mis desastres,
una diosa sin culpas, y me adoro ahora, me corro toda, me ensucio entera, me vuelvo loca,
Acariciándome los miedos, despertándome la vida, alabando cada espacio de mi alma,
Me calmo, me ducho, salgo a la calle.
No soy la misma después de incendiarme , tampoco distinta, el cigarro de después está en su sitio, lo enciendo, el mundo sigue su bucle, lo demás como siempre y cada cosa en su sitio nada ha cambiado,
excepto,
que me vi sin coraza, y sin certeza, estaba preciosa.
Incluso la música era diferente, después de verme desnuda, de miedos.
y yo, por un instante, desnuda de todo, me amé.
Pero todo se acabó después, cuando mire sobre el espejo, salí a la calle, abrí la puerta, y todos mis miedos se volvieron a colar,
sigo siendo la misma que era antes de tocarme las entrañas.
Envíado anónimamente.





Comentarios